:: La diabetes, enfermedad que mata silenciosamente
La vida era de lo más normal para don Sebastián Vargas. Él no era muy amigo de ir a los doctores y menos si no sentía ningún malestar.
Gustaba comer de todo como estaba acostumbrado y era uno de los que trabajaba duro para obtener el sustento.
Pero cuando se aproximaba a los cincuenta años empezó a presentar mareos, orinaba con mucha frecuencia y a cada rato estaba sediento.
Tomaba aguas aromáticas, porque así procedían en su familia. Hasta que un día realmente decidió buscar ayuda y acudió a un dispensario para que un doctor lo atienda.
Le practicaron una serie de exámenes y con los resultados le informaron que tenía el colesterol elevado, los triglicéridos igual y para completar también tenía un alto nivel de glucosa en la sangre. Allí se vino a enterar de que padecía de diabetes mellitus y por ello debía tratarse con regularidad.
Al principio no comprendía por qué debía tomar tantas medicinas y como un alto porcentaje de ciudadanos, al terminarse lo prescrito por el doctor, evadió ir a otra consulta; como se sintió mejor para qué más.
Pasaron los meses y nuevamente presentó similar sintomatología, recordó algunas de las medicinas que le mandaron, compró unas cuantas y en algo mejoró su estado.
A los meses continuó la historia, hasta que finalmente entendió que padece una enfermedad de la que aún no se conoce una cura, sino de un tratamiento constante y aunque no le agrada mucho cada período acude a los chequeos; más ahora al saber que a dos de sus hermanas mayores también le diagnosticaron similar dolencia. Una tiene además problemas de presión arterial.
Lo contrario ocurrió con la señora Juana De la Rosa, quien aprovechando que en el Guasmo hay un dispensario municipal acudió a un chequeo, le realizaron unos exámenes y detectaron azúcar elevada en la sangre.
Ella comprendió que para estar bien debía tener las revisiones médicas y desde aquella vez acude en cada fecha que la cita el doctor. Con un pinchazo le hacen la prueba del azúcar, le toman la presión, controlan el peso y recibe las medicinas correspondientes para mantener su azúcar controlada.
Otro jubilado que lleva doce años luchando con la enfermedad, tampoco podía entender su padecer. Diariamente tomaba cuatro pastillas, pero a él la enfermedad lo atacó más.
Los niveles de glicemia sobrepasaban los 250 y le provocaron la pérdida de la visión como producto de un glaucoma derivado de la diabetes y lo ha hecho un hombre dependiente de la insulina. En su abdomen se aprecian las huellas de los diarios pinchazos que debe hacerse para regular su metabolismo.
ENFERMEDAD MORTAL
Estos son solo tres de las docenas de casos que se atienden diariamente en los diferentes centros de salud de la ciudad.
La diabetes mellitus es una enfermedad causada por la disminución en la fabricación de insulina en el páncreas y por un aumento a la resistencia del organismo a su acción.
Es una de las dolencias que ataca silenciosamente, afecta siquiera a una de cada 70 personas, llegando a índices mortales, ya que cobra centenares de vidas.
El cardiólogo Álex Piguave, quien atiende en el hospital municipal del Día del Kartódromo, en el Guasmo norte, indicó que en dicha dependencia se trata a 950 pacientes diabéticos.
De las 580 consultas por día que se reciben en el Hospital Universitario, un 20 por ciento va al área endocrinológica de dicha casa de salud.
Según indicó el doctor José Delgado, de la Dirección Provincial de Salud del Guayas, la diabetes es la tercera causa de muerte en el país. La primera es por las enfermedades cerebro vasculares o derrame cerebral como se la conoce, que tienen una relación directa con la diabetes o la hipertensión.
El especialista indicó que muchos casos fueron detectados con el programa establecido por la dependencia gubernamental.
Esto, según recalcó Delgado, "hace que tengamos mayor registro de pacientes, que en términos reales no es precisamente decir que aumente la influencia. Lo que pasa es que hasta hace poco tiempo habían muchos pacientes que eran diabéticos y no lo sabían, no se los había diagnosticado; ahora eso no es tampoco negar que en efecto la incidencia sí va aumentar, pero no en la proporción que podría pensarse", refirió el experto.
Con cifras precisó que en el año 2006 se reportaron 4.585 casos nuevos de diabetes en la provincia y en el año 2007, al haber fortalecido el programa, están registrados otros 7. 954, "esto no es que de repente aumentaron a casi al doble el número de casos, sino que también estamos encontrando más los pacientes que antes se pasaban por alto con el diagnóstico".
(IC)
A la gente hay que enseñarle a "conocerse, quererse y respetarse"
El doctor Eduardo Delgado De Mora y Aragón, médico intensivista del Hospital Universitario, indicó que la diabetes mellitus es una enfermedad que tiene una carga genética. "Todos nacemos con un terreno genético".
En ese proceso evolutivo el hombre fue adaptándose, pero en ese desarrollo también "hay más accesibilidad a los alimentos. Las personas fueron aprendiendo a comer más de lo que nuestro organismo requiere".
"Los locales que tienen mayor demanda son precisamente aquellos donde se expenden alimentos", precisó el médico y si a eso se suma el elemento cultural, hay una mayor predisposición a querer comer más y a veces no comer, sino "tragar".
Esa excesiva alimentación "hace que vayamos teniendo un síndrome metabólico de intolerancia a la glucosa, hipertensión arterial y obesidad", por ello recomienda a la ciudadanía tener mayor control en lo que come.
Este experto precisó que la gran mayoría de afectados por esta enfermedad son personas con menor capacidad adquisitiva y afecta tanto a hombres como mujeres que no toman un mayor cuidado.
Considera que además se pierden costumbres ancestrales de dietas que antes teníamos; se pierden la quinua, el chocho, el maíz, el frejol. La gente no sabe hacer arroz de cebada con quinua, sancocho blanco", acotó y recalcó que la tendencia es a comer comidas con mucha más energía condensada, gaseosa y otros que no son tan nutritivos, sino que fomentan la enfermedad.
Por ello es simple y a la vez fundamental educar. "Al ser humano hay que enseñarle a conocerse, amarse y respetarse, si no se conoce no se quiere, no se respeta".
Proceso en los pacientes diabéticos
Varios médicos consultados en distintos puntos de la urbe sostienen que depende de cada uno de los pacientes contribuir para controlar la enfermedad que se torna incontrolable.
Si bien para la mayoría de los pacientes es molestoso tener que ir al control médico esto es muy necesario para mantener la enfermedad en sus límites y estabilizar la calidad de vida del paciente.
En el hospital del Día, del Guasmo, explicaron que a cada paciente diabético se le pincha en el dedo índice para realizarle el examen de rigor.
La gota de sangre es introducida al aparato que mide el azúcar y segundos después revela la cifra. Los índices normales son entre 80-110.
Seguidamente se le toma la presión y controla el peso, anota en el registro del paciente su evolución, se le recalca en su alimentación diaria y le dan la fecha de su nueva cita y las medicinas necesarias hasta la nueva consulta.
El doctor Posligua indicó que lo ideal es que un paciente acuda al chequeo una vez por mes, pero en el centro de salud municipal lo citan cada 50 días, dada la demanda por su gratuidad, y es que "un gran porcentaje de pacientes proviene de otros cantones o de otras provincias", sostuvo el galeno.
Programa desde hace 8 años
Hace 8 años, la Dirección Provincial de Salud del Guayas aplica un programa para detectar a tiempo la enfermedad.
Este programa, según precisó el doctor José Delgado, incluye la fase importante que es la prevención a través de los educadores para la salud que hay en los dispensarios o los que hacen sus veces en los centros donde no hay educadores.
A través de ellos se difunden los factores de riesgo; "tratamos que la gente conozca qué es lo que facilita que se vuelva diabética, para tratar de corregir eso en lo factible", indicó el facultativo.
Los orientadores enfatizan en los factores que sean modificables, para tratar de cambiarlos, básicamente sobre alimentación, sobrepeso que es consecuencia directa de una alimentación inadecuada y la falta de ejercicio físico.
Aparte enfatizan en que la población se concientice, busque e investigue si padece o no la enfermedad.
La segunda parte del programa contempla en que cada consulta, en los diferentes dispensarios, los médicos hagan un "rastreo de factores de riesgos, un ejemplo muy claro un paciente puede ir en busca de atención porque tiene gripe, pero el médico en su evaluación debe analizarlo más, si es hijo de diabético lo ve con sobrepeso y establece que tiene factores de riesgo, le pide hacerse exámenes para ver si está en riesgo o si tiene diabetes".
Como en consulta se rastrea los factores de riesgo y se permite un diagnóstico más temprano. El paciente es atendido en "normas establecidas", para lo cual permanentemente capacitan al personal y supervisan el cumplimiento de las normas de tal manera que el tratamiento sea más adecuado en términos generales.
Finalmente, señala Delgado que a los pacientes diabéticos se los involucra en las actividades, especialmente en los centros que tienen áreas disponibles, forman los llamados "clubes de diabéticos" y les dan charlas en las que recalcan la necesidad del tratamiento bien llevado, que cumplan bien su alimentación, que acudan a sus citas y se les trata de dar todas las pautas de cuidados especiales que deben tener para evitar las complicaciones de la diabetes".
Atención gratuita
En las dependencias municipales, según indicó el doctor Álex Posligua, las consultas, el diagnóstico, las medicinas y algunos de los exámenes son gratuitos. "Acá el paciente no gasta un solo centavo".
También una vez al mes (la fecha al establecen en cada uno de los centros) se agrupa a los pacientes con diabetes para explicarle todo lo relacionado a su dolencia y que muchas veces en la consulta no se alcanza a decir, especialmente lo relacionado con la alimentación, que es donde está la mayor falla.
SEÑALES DE ALARMA
Para saber si es proclive a convertirse en un paciente con diabetes debe tomar en cuenta lo siguiente:
-Si tiene familiares directos con diabetes;
- Si pesa más kilos de lo que requiere su organismo;
-El comer muchas comidas que contienen grasas;
-No hace ejercicio con mucha frecuencia.


