:: Gimnasia para la memoria
Si tiene inconvenientes para recordar cosas ocurridas hace pocos días, si se olvida de todo aún cuando son asuntos importantes, si se tiene que llevar en la agenda a todas partes para cumplir con sus responsabilidades: usted necesita gimnasia para la memoria.
¿A qué se deben esos olvidos frecuentes de nombres, lugares o hechos ocurridos unos días atrás? Cuando comienza a molestar olvidarse de algunas cosas, los expertos recomiendan comenzar por ejercicios para recuperar los recuerdos.
El famoso dicho "úselo o piérdalo" es aplicable también a la mente. No necesariamente la gente de edad avanzada esta destinada a dejar de acordarse, le ocurre a la gente joven, y se puede evitar en ambos casos. La vida acelerada, el estrés, las preocupaciones o algún shock emocional pueden ser las causas de la pérdida de memoria.
Otros factores que influyen son los crecientes mecanismos de comodidad que provee la tecnología como calculadoras, agendas electrónicas, avisos recordatorios de los celulares y todo tipo de recursos que se tiende a utilizar cada vez más. No es que utilizarlos haga mal pero lo cierto es que la mente se acostumbra a depender de un objeto para recordar lo que tiene que hacer, eso genera que la responsabilidad de futura acción descanse en otro lugar que no es dentro nuestro y con ello, la posibilidad de no tenerlo presente sin ayuda memoria.
¿Qué es la memoria?
La memoria es la capacidad de retener y recordar sensaciones, ideas, conceptos, hechos ocurridos, así como toda información aprendida inconscientemente. Existen distintos tipos de memoria:
* Memoria a corto plazo, que permite retener durante sólo unos segundos determinada información como, por ejemplo, un número de teléfono.
* Memoria a largo plazo, que sirve para conservar la información durante un tiempo más prolongado.
* Memoria semántica, que conserva datos concretos como las capitales del mundo, las tablas de multiplicación, etc.
* Memoria episódica, que guarda los recuerdos de hechos que hemos vivido directamente y los relaciona con diversos elementos; retenemos cosas como los detalles de un paisaje a los que no hemos prestado especial atención y que luego somos capaces de recordar sin saber que esos datos estaban almacenados en nuestra memoria.
* Memoria procedural, que nos permite realizar cosas de manera automática una vez aprendidas sin necesidad de prestar atención constante de forma que, al mismo tiempo, podemos realizar otras actividades como charlar o pensar en otras cosas.
A medida que se incrementa nuestro aprendizaje y el número de recuerdos aumenta, se van creando nuevos circuitos de neuronas. Los recuerdos se registran en nuestro cerebro gracias a los nuevos circuitos creados. Y cuantos más detalles distintos vayan acompañando a una imagen, más fácil nos será recordar todo el conjunto cuando veamos solamente una parte. Se trata de un conjunto de circuitos que, al activarse a la vez, nos proporcionan el recuerdo.
Si no se utilizan se atrofian
Con el paso del tiempo las neuronas se van muriendo indefectiblemente porque así estamos programados genéticamente, pero tenemos una cantidad que supera lo que necesitamos para un funcionamiento normal y sobra, para que se pueda utilizar óptimamente la mente hasta el último de los días. "La neurona no se reproduce como lo hacen las células de otros órganos, pero cuanto más funciona, más conexiones establece -explica el Dr Fausto D. Cuesta neurólogo especializado en la Universidad de París VI- por eso es importante ejercitar la mente y la memoria para generar una mayor plasticidad neuronal".
Si no se utilizan se atrofian. En esto radica la importancia de ejercitarlas para que con el paso de los años estén aptas para traer más fácilmente los recuerdos a la memoria. Cuando comparamos las habilidades de alguien que trabaja mucho con su mente como un científico y alguien que trabaja haciendo deportes, parecería que uno es más inteligente que el otro pero no es así, solo que el primero está generando cotidianamente nuevas relaciones funcionales y eso permite una ampliación en el uso de su capacidad.
También es necesario tomar en cuenta la influencia de la alimentación dada al organismo, el que permite un buen funcionamiento del cerebro y por consiguiente, de la memoria. "Comer bien y equilibrado es un punto clave, las dietas excesivas pueden ser malas por la escasez de hidratos de carbono". Otro factor fundamental es el ejercicio físico constante en la rutina diaria, "la actividad física equilibra nuestro cuerpo en su totalidad, ayuda a tener mejor irrigación sanguínea y así mejora el funcionamiento de todos nuestros órganos", comenta el Dr Miguel Vanoni Patiño, médico clínico especializado en la Universidad de Buenos Aires.
Ante olvidos recurrentes que impidan nuestro normal funcionamiento diario, debemos prestar atención a varios factores antes de declararnos con "mala memoria". Lo primero que hay que hacer es un chequeo físico completo para ver que todo esté correcto, luego intentar con ejercicios y prácticas que ayuden a recuperar la memoria y si esto no funciona, se puede consultar a un neurólogo para que mediante un test y otros estudios, detecte si estamos en riesgo de comenzar a padecer una demencia.
"Las personas que son hiperactivas suelen tener dificultades para concentrarse y esto las lleva a tener problemas de memoria", asegura el neurólogo Fausto Cuesta. "Esto no significa que tengan que preocuparse por pensar en un problema de demencia, solamente tendrán que lograr atender una cosa a la vez. La clave está en el interés y la atención que se le presta a la acción que se este realizando".
Los ejercicios
Si usted piensa que llegó la hora de hacer gimnasia, es verdad. Si quiere mantenerse bien ocúpese del ejercicio físico pero también del mental. La memoria se puede potenciar mediante el entrenamiento, por eso es importante mantenerse activo para que nuestra capacidad continúe aumentando en lugar de disminuir.
Intente poner en práctica los siguientes ejercicios cuando va y cuando vuelve del trabajo, durante el almuerzo, cuando esté de compras o en sus quehaceres diarios, solo le tomarán unos pocos minutos. Ayudarán a mejorar su memoria y a generar más conexiones neuronales.
Vista: cada día observe un objeto como una fotografía o alguna persona que pasa por la calle. Trate de hacer una lista describiéndola. Esto es para ejercitar su memoria de corto plazo. Al final de la semana escriba sobre 7 objetos o personas observados e intente describirlos de nuevo. Esto ejercitará su memoria de largo plazo.
Olfato/gusto: cuando cene en un restaurante o en una cena con amigos trate de identificar los ingredientes que tiene su plato. Concéntrese en los condimentos sutiles de hierbas y especias. Luego pregunte para verificar su percepción.
Escuchando: Practique al teléfono reconocer a la gente antes de que se presenten. Luego memorice los números de quienes llamaron. Al final del día anote con quienes habló y sus números de teléfono. Cuando termine la semana escriba la mayor cantidad posible de los que recuerde.
Oler/Tocar: ejercite sus sentidos del tacto y olfato intentando identificar objetos con los ojos cerrados. Luego descríbalos.
Espacio y entorno: al entrar en una habitación donde haya un grupo de gente, trate de determinar rápidamente cuantas personas hay a su izquierda y cuantas a su derecha. También detecte la distribución de los muebles de cada lado.
Lógica: Todos los juegos implican habilidades lógicas. Jugar a las cartas, bridge, ajedrez son buenas elecciones. Pero no utilice los mismos juegos todo el tiempo, utilizar los mismos circuitos cerebrales lo hará no necesitar de memoria.
Atención: lea o escuche noticias de la mañana por radio o TV. Durante el día escriba los puntos importantes que recuerde. Al final de la tarde haga lo mismo.


