:: Montaner, un concierto de amor
Desde su salida al escenario procuró complacer a todos. En dos horas y treinta minutos de concierto, Ricardo Montaner interpretó desde su primer éxito, Yo que te amé, hasta una selección de Las mejores canciones del mundo, título de su último material discográfico.
Con un traje negro y sus característicos zapatos deportivos blancos irrumpió en el escenario a las 22:42 derrochando energía con el tema La chica del ascensor. “Hola, Ecuador, ya los extrañaba” fue su saludo después de interpretar la quinta canción, A dónde va el amor.
La empatía con el público se mantuvo durante todo el show. Pese a que al inicio se registraron problemas con la ubicación de las mesas por parte de algunos asistentes, quienes se quejaron con la organización por la falta de control a la hora de encontrar sus lugares, la actuación del artista logró crear un ambiente de camaradería que fue tomando fuerza a medida que transcurrían las horas.
Una de las sorpresas del concierto fue ver a un Ricardo Montaner orgulloso y haciendo alarde de sus hijos, a quienes les permitió que le arrebataran un poco de protagonismo. El primero en salir fue Héctor, quien interpretó Amor del bueno. En ese momento la fiesta se encendió en el Centro de Convenciones Simón Bolívar, abarrotado por unas 1.500 personas.
Con el tema Tengo verano, Montaner comenzó a lanzar pelotas playeras al público para recordarles que la vida puede ser un verano eterno si se es realmente feliz. Pa’ la conga puso a muchos a bailar.
La calma regresó al escenario cuando el artista se sentó, tomó los escritos de algunas de sus composiciones y dijo al público que “esta es la hora de que pidan lo que quieran escuchar”. Cuando nacen amores y Soy tuyo fueron las primeras en ser coreadas por el artista y el público. “¿Cuál?”, preguntaba entre cada tema, los gritos confundían títulos como Será, Tan enamorados, Solo con un beso.
Fue el momento para oír Yo que te amé y Ojos negros. Para interpretar Será llamó a sus tres hijos: Ricky, Mauricio y Héctor, quienes hicieron gala de su herencia musical.
Con Tan enamorados, Montaner pidió a todos que miraran sus relojes. “Feliz San Valentín”, exclamó a las 00:09. Con este tema, esposos, novios y enamorados celebraron las primeras horas del Día del Amor.
José Matamoros (el Paparazzi) aprovechó el momento para pedirle matrimonio a su novia, Paola Farías, teniendo como fondo musical a Ricardo Montaner en vivo.
Antes de despedirse, el cantautor dejó un mensaje al público: “No estás aquí por casualidad, estamos aquí por un gesto de amor. Recuerden que Dios los ama y los está esperando”.
Cuando el reloj marcaba casi la 01:00 cantó sus inolvidables Déjame llorar, El poder del amor y La cima del cielo, con las que dijo hasta pronto a Guayaquil.


