:: Correa pone fin a la crisis con Colombia
El gobierno de Rafael Correa dio por superada la crisis con Colombia, aunque se abstuvo de fijar la fecha para la reanudación de las relaciones diplomáticas. Ayer, tras la maratónica cita de cancilleres en Washington, el Régimen señaló que la resolución de la OEA permite dar vuelta a la página, ya que recoge todas las aspiraciones y demandas ecuatorianas.
Pasado el mediodía, Correa expresó su satisfacción por la resolución de la OEA. Durante el acto de posesión del nuevo Secretario Anticorrupción, el Presidente se refirió al tema, que ha copado la agenda nacional durante marzo.
“Con satisfacción vemos que la OEA ha recogido todas las aspiraciones de Ecuador y, al igual que en el Grupo de Río, se ratifica la plena vigencia del derecho internacional, de la carta de la OEA, de la inviolabilidad de los territorios y la soberanía de los estados”.
La complacencia de Correa se debe a que el texto rechaza la incursión colombiana, registra las disculpas de ese país y recoge su compromiso de no repetir nuevos hechos que violen la soberanía de terceros, como el operativo del 1 de marzo. Ese día, las FF.AA. de Colombia realizaron un operativo que terminó con la vida del número dos de las FARC, ‘Raúl Reyes’.
A pesar de que las tesis ecuatorianas fueron recogidas y aprobadas, el Jefe de Estado fue cauto a la hora de calificar el resultado final del encuentro de cancilleres americanos. En tono sereno, el presidente Correa evitó calificar a la resolución de la OEA como un “triunfo diplomático”, como lo había señalado en Washington la canciller María Isabel Salvador. “Algunos llaman a esto triunfo diplomático, pero a mí no me gusta esa palabra. Aquí hemos perdido todos. Ecuador fue agredido (...), probablemente el Gobierno colombiano también se ha visto afectado en su imagen internacional. Creo que con estos actos bélicos todos perdemos”.
A diferencia de intervenciones anteriores, Correa no pronunció ninguna crítica ni ataque en contra del gobierno de su par colombiano, Álvaro Uribe. Tampoco hizo hincapié en su denuncia de que Colombia dirige una campaña mediática de desprestigio internacional contra su régimen, como lo había señalado durante la semana anterior.
Al contrario, el Jefe de Estado prefirió referirse a las lecciones “positivas” que deja este capítulo de tensión regional. En ese marco, resaltó la labor de la misión ecuatoriana ante el organismo continental que, según dijo, impidió que el Ecuador “sea destrozado en la mesa de negociaciones”.
En segundo lugar, el Primer Mandatario subrayó que la forma en que América Latina procesó y solucionó la crisis se constituye en un ejemplo mundial de resolución pacífica de controversias. En ese punto, Correa no dejó pasar por alto la abstención de EE.UU. de respaldar la resolución de la OEA. Sin cuestionar la posición de la Casa Blanca, expresó su gratitud por el resto de países del continente por apoyar la postura ecuatoriana. “ Ustedes saben que hasta último momento se opuso a esta resolución EE.UU., (pero) América Latina y el resto de países actuaron con independencia, sin someterse a las presiones, en función de la justicia, la verdad y el derecho internacional”.
A pesar de señalar que la crisis diplomática con Colombia está superada definitivamente, en su intervención el Presidente no habló tiempos ni detalles sobre la reapertura de las relaciones bilaterales con Colombia. Ese tema quedó en manos de funcionarios del Gobierno, que señalaron que los vínculos diplomáticos se restablecerán lo más pronto posible, aunque sin precisar fechas.
El canciller (e) Eduardo Egas dijo que la reapertura definitiva pasa por la “predisposición” de las partes. “No se puede hablar de tiempo, pero espero que sea lo más pronto posible. Nuestras relaciones comerciales, la hermandad, la amistad no se han roto”, dijo el diplomático, quien anunció que el Ecuador no acudirá a otras instancias internacionales.
Del mismo modo se pronunció Vinicio Alvarado, secretario de la Administración, quien dejó entrever que la única condición para reabrir la Embajada en Bogotá es que paren la campaña de descrédito en contra del Ecuador.



