:: Ecuador mantiene mayor numero de inmigrantes trabajadores en España
La contratación de inmigrantes aumentó un 31 por ciento en España en el 2007, año en el que el 21 por ciento del total de los contratos correspondió a trabajadores extranjeros, de forma que uno de cada cinco trabajadores en España es foráneo.
Según un informe de la consultora Randstad difundido hoy, América Latina sigue siendo la región de la que proceden más trabajadores extranjeros, ya que 4 de cada 10 contratados provienen de países de América Central y de Sudamérica.
Ecuador es también, un año más, el país con mayor representación de inmigrantes trabajadores, y los puestos que ocupan en mayor número son los de hostelería, administración y servicios de limpieza.
De África son originarios un 32,8 por ciento de inmigrantes, de los que un 23,2 por ciento son del norte del continente y el resto del África subsahariana, lo que supone un incremento de la fuerza laboral procedente de este continente respecto al de América Latina con relación a 2006.
También aumentaron los trabajadores procedentes de Europa del Este, que llegan ya al 33 por ciento del total de los extranjeros.
Los datos de Randstad muestran también hacia qué provincias se dirigen los inmigrantes en función de su origen.
Madrid sigue contando con mayor número de ecuatorianos, rumanos y colombianos, mientras que Barcelona cuenta con más marroquíes (el 14% del total), ecuatorianos (13%) e italianos (7%).
El mapa de distribución laboral de trabajadores extranjeros evidencia una clara concentración en las zonas tradicionalmente industriales y en las zonas turísticas de la costa.
La media de edad de los trabajadores extranjeros es mayor que la de los españoles, con una media de entre 25 y 54 años, mientras que el grupo de edad más numeroso entre los trabajadores españoles es de 16 a 24 años.
Apenas hay mujeres trabajadoras de Asia o África, una situación opuesta a lo que sucede con los inmigrantes procedentes de América Latina, donde dos de cada tres son mujeres.
En el último año, los inmigrantes trabajaron sobre todo en puestos de producción, servicios de limpieza, administración y empleos de hostelería.



