El Mejor Portal de Turismo y Entretenimiento

Sitio Optimizado para Navegar en Firefox y Chrome
 

Algunas de las respuestas del estudio confirman lo que ya se intuía: los guayaquileños se consideran los más estresados, al igual que las mujeres y las personas casadas. Pero hay otros resultados que pueden ser sorprendentes, como el hecho de que los empleados privados encabecen la lista de los estresados, sobrepasando inclusive a los desempleados y, por otra parte, que los nacidos bajo los signos de cáncer y aries son los que más se consideran estresados de todo el zodiaco, mientras sagitario y escorpión ocupan el final de la lista.

La ciudad más estresante
Ochenta y uno por ciento de los guayaquileños se consideran estresados frente a un 56 por ciento de los quiteños y un 65 por ciento de cuencanos. Para la psicóloga Grace Lange hay dos factores que pueden incidir en este aspecto: el clima y el temperamento.

“El frío deprime y hace que uno tienda a estar tranquilo, a recluirse en la casa, a diferencia del calor que vuelve a la gente irritable y hace que se vuelque hacia fuera. Independientemente de su nivel de preparación, la gente en la Sierra suele practicar cotidianamente las normas de cortesía lo cual no es muy habitual en la Costa donde nos dejamos llevar más por la explosividad y la reactividad, como que somos muy dados a la satisfacción inmediata de nuestros deseos y no nos importa mucho cómo se sientan los demás al respecto”.

Es en este contacto interpersonal más brusco donde se empezaría a generar más estrés en los habitantes de Guayaquil, según la doctora Lange.

El estudio muestra que la lista de razones para estar estresados en las tres ciudades tiene relación con el dinero y la capacidad adquisitiva: costo de la vida, deudas, préstamos e hipotecas.

Guayaquil es la única ciudad en la que la inseguridad aparece como un factor de estrés. Esa percepción de que existen altos índices de violencia y de delincuencia afecta la vida diaria de sus habitantes.

Ellas sobrecargadas
El hecho de que las mujeres aparezcan con un 54 por ciento sobre un 46 por ciento de los hombres resulta previsible. “La mujer siempre ha estado sobrecargada de roles, con las conquistas que ha obtenido en igualdad de género, también ha conseguido en parte que esa carga sea mucho mayor aun”, sostiene la doctora Lange y añade que si bien la mujer tiene la capacidad de ser multifuncional, es decir, que puede desempeñar muchas tareas a la vez, también se le genera un gran malestar cuando no recibe reconocimiento por ello. “Como sucede algunas veces en el ámbito laboral, cuando por ejercer el mismo cargo, un hombre recibe un salario superior al de una mujer”.

 

La presión del inicio
El estudio se realizó con personas comprendidas entre los 15 y los 60 años. Los jóvenes de entre 20 y 30 años ocupan el primer lugar entre los estresados si los clasificamos por edad. La presión vendría dada porque es en esta etapa cuando se están creando las bases en el aspecto afectivo, familiar y profesional. Entre los motivos de estrés, este grupo señala el costo de la vida, las deudas, el exceso de trabajo y los problemas en la relación de pareja o matrimonio.

Las mismas razones son citadas por quienes les llevan 10 años (de 30 a 40 años). “Esta es una etapa en que se definen muchas conquistas, como las laborales, lo que pude o no pude ser y conseguir.

Eso genera mucho estrés en el joven adulto. Es una etapa muy competitiva y la competitividad definitivamente genera estrés”, sostiene Mónica Maruri de Del Pozo, decana de Comunicación de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo.

El estudio muestra que a partir de los 40 años los problemas de pareja y matrimonio dejan de ser un factor estresante y aparece en su reemplazo la inseguridad ciudadana. “Probablemente sea porque los 40 coinciden con la fase en que la mayoría de parejas tienen hijos adolescentes, a ellos, a su bienestar y seguridad destinan la mayor parte de su energía, al igual que a su trabajo.

El estrés de este adulto mayor se genera por la aceptación por lo alcanzado o por la desilusión por lo no alcanzado. Generalmente a esa edad una persona ya se ha “acomodado” a un buen o mal matrimonio, a un buen o mal trabajo. De algún modo es seguir en la misma lucha que a los 20, pero sin el ímpetu de los primeros años. Es como que la aceptación ocupa el lugar que antes llenaban los sueños”, señala la catedrática.

Títulos y cargos
La relación entre el nivel de instrucción y el grado de estrés es similar en las tres ciudades. Las personas que tienen título de bachiller aparecen primeras en la lista general (52 por ciento), luego las personas con título universitario (27 por ciento), seguidos de quienes han terminado la primaria (18 por ciento) y finalmente quienes tienen un título de postgrado (uno por ciento).

En este aspecto parecería que el factor estresante está basado en quién tiene más o menos credenciales para la pelea. Luis Pástor señala que quien tiene únicamente un título de bachiller y quiere subir por la escalera laboral sabe que el ascenso será complicado porque los universitarios le llevan la delantera.

Los segundos más estresados son los universitarios que saben que quienes tengan títulos de postgrado serán más opcionados que ellos a ocupar la vacante que persigan. Quizás por ello éstos últimos aparecen con el menor nivel de estrés en la lista, “se sienten más seguros de sí mismos y saben que tiene mejores herramientas. Por otra parte, lo que se podía detectar en quienes sólo han terminado la primaria es que no tenía muchas aspiraciones, entonces al ser sus expectativas mucho menos altas, su nivel de estrés también es menor”.

En cuanto a la actividad o cargo desempeñado, en el resultado general de las tres ciudades la lista de los estresados está encabezada por los empleados privados (26 por ciento), les siguen quienes trabajan por cuenta propia (24 por ciento), las amas de casa (17 por ciento), los estudiantes (16 por ciento), los empleados públicos (11 por ciento), los desempleados (cinco por ciento) y los jubilados (uno por ciento). “Hoy en día el empleado privado es evaluado permanentemente y él lo sabe.

En la medida en que se comprimen los mercados, los empresarios privados presionan más a sus empleados, las exigencias son mayores, las funciones a desempeñar aumentan y sin que necesariamente se incrementen sus ingresos. Además la globalización también ha influido en que se implanten herramientas para medir el desempeño y eficiencia de los empleados.

Décadas atrás los ascensos y los aumentos tenían más relación con la confianza y la estimación que tenía un empleador por su empleado, eran tiempos en los que pocos tenían un manual de funciones. Actualmente los procesos son mucho más tecnificados y se puede cuantificar todo, un ejemplo de ellos son los sistemas de remuneración por cumplimiento de metas”, comenta Mónica Maruri.

Una excepción interesante se da en las cifras de Guayaquil, donde quienes trabajan por cuenta propia (25 por ciento) superan a los empleados privados (21 por ciento) en la lista.

Luis Pástor menciona que los encuestados responsabilizaban a la competencia como factor generador de estrés. Algunos decían “yo aquí tengo mi negocio pero compito con 30 iguales al mío”, es el estrés lógico de tratar de abrirse camino en la ciudad con mayor movimiento económico del país.

Sí acepto la presión
Los casados encabezan la lista en las tres ciudades (49 por ciento), seguidos por los solteros (40 por ciento), a gran distancia aparecen los divorciados (6 por ciento), quienes viven en unión libre (3 por ciento) y los viudos (2 por ciento).

El doble rol que deben realizar entre las responsabilidades del hogar y del trabajo es mencionado no sólo por las mujeres sino también por los hombres. “Un factor que genera mucho estrés en las mujeres que trabajan –para desarrollarse profesionalmente o por necesidad económica–, es que sienten que están perdiéndose la oportunidad de estar al lado de sus hijos. Eso es lo que más les estresa, cuando están en el trabajo están pendientes del hijo que está enfermo, o en la guardería, o de cómo le estará yendo en la escuela”.

Los astros y el estrés
Uno de los resultados más curiosos de la investigación es la relacionada con los signos más y menos estresados del zodíaco. El estudio señala que aries, cáncer y virgo encabezan la lista. Mientras acuario, escorpión y sagitario aparecen como los menos estresados ¿La explicación? Algunos expertos consultados nos indicaron que era necesario considerar ascendentes, ubicación de cuerpos celestes en el momento del nacimiento y muchas otras variables para analizar a una persona desde el punto de vista astrológico.

¿Cómo sería hacerlo para un estudio que recoge las respuestas de 3.000 personas?… definitivamente muy estresante.

We have 434 guests online
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4

ChurrinChurron

ChurrinChurron

  Churros, Café y Helados Dirección: CC. Mall del Sol Patio de Comidas Teléfono: 2882785 / 6045774 Fax o Cell: 095105658 / 0990889281 WEB: ChurinChurron.com Lea Mas

Limpieza Ecuador

Limpieza Ecuador

  Limpieza y Desinfección para su hogar Dirección: Teléfono: 042-233386 / 042-231071 Fax o Cell: 0999885656 Fecha: Reserve Aqui su fecha! Email: Click para enviar email Web: http://www.limpiezaecuador.com/ Social: https://www.facebook.com/pages/Limpieza-Ecuador/113726715385435 Lea Mas

ChurrinChurron

ChurrinChurron

  Churros, Café y Helados Dirección: CC. Mall del Sol Patio de Comidas Teléfono: 2882785 / 6045774 Fax o Cell: 095105658 / 0990889281 WEB: ChurinChurron.com Lea Mas

Limpieza Ecuador

Limpieza Ecuador

  Limpieza y Desinfección para su hogar Dirección: Teléfono: 042-233386 / 042-231071 Fax o Cell: 0999885656 Fecha: Reserve Aqui su fecha! Email: Click para enviar email Web: http://www.limpiezaecuador.com/ Social: https://www.facebook.com/pages/Limpieza-Ecuador/113726715385435 Lea Mas

Tu Busqueda Aqui!

Agradecemos tus Donaciones
Haste FAN y GANA

Siganos en Twitter

 

* Salud y Vida

Añadenos al Facebook  Añadenos al Twitter