:: Tenderos aliados a la Loteria
La nueva lotería electrónica llega a las tiendas de la ciudad como una estrategia de la Lotería Nacional para captar a un mercado más joven.
Partiendo de una base de datos, la institución invitó a unos 7.000 tenderos para entrar a este negocio, pero finalmente fueron seleccionados 1.300 abastos de 16 ciudades.
Esta modalidad se inició con tres juegos: El Trébol, Zodiaco y Kábala.
Impulsada en otros países que dejaron atrás el billete de papel, la Lotería Nacional decidió entrar a este mercado para ir tras un nuevo segmento de compradores jóvenes, distintos al grueso de sus consumidores tradicionales que sobrepasan los 30 años de edad.
Dos años después de haber iniciado los primeros análisis del proyecto, la entidad apuntó a las tiendas barriales como su principal canal para vender. El Trébol, Zodiaco y Kábala son los juegos con los que inicia esta modalidad.
Carlos Mario Simmonds, director comercial de Lotería Nacional, dice que la tienda es el sitio más concurrido por el consumidor promedio y eso abre la posibilidad de impulsar este modelo de lotería.
Partiendo de una base de datos, la institución invitó a unos 7.000 tenderos para entrar a este negocio, pero finalmente fueron seleccionados 1.300 abastos de 16 ciudades.
En estos puntos se ubicaron terminales que están conectadas a un sistema central para la venta de la lotería electrónica, cuyos juegos tienen en las cartillas su punto de partida.
Con el juego de El Trébol, el comprador escoge tres dígitos del boleto y el monto a jugar, que va de $ 0,25 a $ 20. Puede ganar hasta 200 veces más el monto apostado, si las tres terminales coinciden con los dígitos de Lotería o Lotto.
En cambio, Kábala y Zodiaco tienen sorteo propio a través de dos canales de televisión. En el primero se deben rayar dos números y el rubro a jugar. Si los números salen sorteados el consumidor gana hasta 50 veces lo jugado. Con Zodiaco, el mecanismo es similar, pero con cuatro números y un signo zodiacal. Se puede ganar hasta 40.000 dólares.
Y, ¿qué percibe el tendero? Dos porcentajes por comercializar la lotería electrónica: uno por venta y otro por redención. La primera es una tasa que oscila entre el 5% y 8% y el dueño la obtiene dependiendo de lo que venda. Además percibe el 1% sobre el monto que pague por premios en su local.
Simmonds refiere que durante el primer juego realizado el 1 de julio pasado se colocaron 20.000 boletos. “Lo que quisiéramos es que el mercado crezca y la idea es duplicar nuestra facturación en los próximos cinco años”, dice.
Actualmente, la Lotería vende unos cinco millones de boletos semanales entre sus cuatro productos tradicionales: Lotería, Lotto, Pozo Millonario y Raspadita, juegos que, según Simmonds, no deberían ser afectados por la aparición de la lotería electrónica, al dirigirse a otro nicho.
Pero no es la única lotería que está en el mercado. Aunque dé un concepto diferente, el Servicio de Rentas Internas (SRI) promueve su propia lotería tributaria. El concurso, que busca crear conciencia tributaria en la ciudadanía, a fin de que en cada compra que realicen exijan un comprobante de venta autorizado por el SRI, realizó ya su primer sorteo con un primer premio de $ 50.000.
Esta lotería registró 63.017 participantes que depositaron sus sobres con facturas. Se estima que para este semestre se canalizará otro sorteo. Desde el 2009 se harán estos juegos tres veces al año.
Perfil
Los especialistas dicen que, a diferencia de la compra de la lotería tradicional, que se hace por impulso, la adquisición de la electrónica es un poco más planificada por parte del consumidor.
Jóvenes
El público joven es el principal objetivo de las loterías electrónicas, debido a que ellos buscan resultados de manera más rápida.
Compradores
Mario Coronel, dueño de una tienda situada en el centro de la urbe, sostiene que las primeras personas que adquirieron la lotería electrónica fueron jóvenes.
Venta
En los dos primeros días del sorteo, la tienda de Coronel vendió cerca de 40 boletos. Las tiendas pueden canjear los premios, aunque no están obligadas a realizarlo.


