:: La demanda por euros en el mercado local esta en aumento
En la avenida 9 de Octubre (centro de Guayaquil) se instalan todos los días unas 40 personas. Son los cambistas informales que se ubican en dos puntos estratégicos: junto al sector bancario (a una cuadra del Malecón Simón Bolívar) y frente a las agencias de recepción de divisas (calle Chile).
En sus manos sostienen un fajo de billetes amarrados con ligas de colores. Al paso de los transeúntes los abanican. “Cambiamos euros”, repiten entre susurros.
Carlos Castillo dice que están en las calles desde hace cuatro o cinco años. Durante ese tiempo, italianos, españoles o ecuatorianos residentes en esos países que llegan de visita a la ciudad, son sus principales clientes. El monto promedio de cambio de monedas (de euros a dólares) es de entre 300 y 500 euros.
Pero reconoce que en los últimos meses, la demanda por el euro ha subido. La caída del precio del dólar es la causa. “Las personas están guardando los euros para cambiarlos cuando el precio esté más alto”, sostiene Castillo.
Ese interés también se observa en el mayor número de operaciones bancarias, aunque eso ha bajado las ganancias de los cambistas, quienes cobran el 1% de comisión por el cambio de moneda.
La apertura de cuentas en euros ha subido en los bancos Produbanco, Pichincha y Bolivariano, según sus voceros. Juan Fernando Gutiérrez, gerente de Marketing del Bolivariano, explica que el servicio funciona desde agosto del 2006. Para abrir la cuenta se requieren 1 500 euros y ser cliente del banco, mínimo por seis meses. Esa misma cantidad se debe mantener como saldo promedio diario, y el banco paga el 2% de interés anual.
En Produbanco, el monto mínimo para aperturar la cuenta es de 2 500 euros y no hace falta ser cliente, pero sí presentar referencias comerciales y familiares.
El Banco del Pichincha tiene el servicio desde octubre del 2007. Se puede abrir la cuenta de ahorros con 5 000 euros y los intereses se calculan de acuerdo con los saldos promedios. Las cuentas están dirigidas a las personas que tienen excedentes de recursos y que quieren diversificar su portafolio de inversiones.
Fernando Pozo, gerente del Banco, dice que las cuentas son utilizadas por personas que tienen un conocimiento sobre el mercado de valores. “Los emigrantes no tanto, porque ellos envían el dinero básicamente para gastos de vivienda, educación, etc. y casi no se ahorran”.
Además de los bancos, las agencias de envío de divisas también se llevan buena parte del pastel. Ellas han notado un aumento en el número de transacciones desde Europa. Según Jorge Ortiz Zurita, gerente de Rianxeira, entre febrero y marzo de este año se dio un crecimiento del 10% en el volumen de los giros. Desde Europa, el promedio de envío en cada giro es de USD 350. “Ellos, por ejemplo tienen asignando un monto mensual 500 euros, pero al llegar aquí ya no es USD 735 como hasta febrero sino USD 785... Hay más interés por enviar euros, ya que tienen mayor poder adquisitivo”.
La empresa realiza un millón de transacciones al año y el crecimiento será sostenible. Julio Rodríguez, coordinador de Wester Union, explica que las personas ya no esperan mandar grandes cantidades de remesas, sino que hacen envíos menores pero con mayor frecuencia. Por eso aumentó un 5% el número de transacciones, sobre todo, los fines de semana. La firma realiza unas 140 000 transacciones al mes.
La previsión, según pozo, es que existen probabilidades de que el dólar siga cayendo, aunque no se mantendrá en el tiempo. Por eso cree que el país debiera tener inversiones en euros, en yenes, en dólares. Esto, dice, permite minimizar el riesgo del impacto de las subidas y bajadas de la moneda.
Según el analista Jorge Calderón, hay previsiones de que el dólar continúe cayendo y que cada euro cueste hasta USD 1,75.
Con estas condiciones, las exportaciones ecuatorianas a Europa ganan competitividad debido a la devaluación del dólar.


