:: El aumento de precios tambien afecta a los articulos del hogar
A fines del 2007, en Comercial López, en el Centro de Quito, un jabón para lavar ropa de 250 gramos se encontraba en USD 0,25, a principios de año pasó a USD 0,32 y hoy está en USD 0,44. Los clientes se preguntan si este progresivo aumento continuará...
Pero lo único cierto es que el consumo de aceite de palma africana, con el que hace el jabón está en ascenso a escala mundial.
José Malo, gerente de Ales, cuenta que hace un año se compraba la tonelada en USD 600 y hasta el 13 de este mes se duplicó.
Aunque estos días el precio se mantiene no se puede saber qué pasará en el corto plazo, añade Malo. El aliciente es que el Ecuador tiene el aceite más barato, esto es USD 102 menos por tonelada y esto hace que el alza de jabones no haya sido superior.
Sin embargo, este producto es el que más incidencia ha tenido dentro del grupo de artículos para el hogar en la inflación del último año (febrero 2007-febrero 2008).
Del 100% de la inflación de este período, 9,2% corresponde a la categoría de Muebles y artículos para el hogar, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Inec). Guayaquil, Loja y Manta son las tres ciudades donde más se siente el incremento de precios.
A más de los jabones, los desinfectantes también registran un aumento, entre el 15% y 20%.
Rodrigo Cuellar, gerente de Rohel del Ecuador, enfatiza que la subida en estos productos no se compara con el incremento de los precios de la materia prima.
Esto lo respalda con dos ejemplos, el tanque de 240 kilos de una base de jabón costaba USD 400, hoy no se lo compra por menos de USD 700, el kilo de ácido fosfórico pasó de USD 1 a USD 1,70.
Estas materias primas han sido afectadas por el alza de los precios de los derivados del crudo. Cuellar, además, explica que parte de esta materia llega al país desde Europa, por lo que la relación euro-dólar también afecta. Debido a estos incrementos, Rohel del Ecuador ha bajado su producción, entre un 30% y 40%.
Otros productos que han sido afectados por la presión de los precios internacionales de insumos y bienes importados son las velas (subieron USD 0,30), telas, cobijas y sobrecamas (los aumentos varían según el lugar y el tipo).
En Casa Bishara, su propietaria Najla Saif, por ejemplo, dice que el metro de franela salía a USD 0,75 y ahora subió a USD 1 más IVA.
En los almacenes Olga, el aumento de precios les significó una reducción del 40% en ventas, en cambio, por las inundaciones Delltex dejó de vender a la Costa.
Otra de las causas para los aumentos, a decir del Inec, es la especulación en la cadena de comercialización. Amada Correa, de Espumas del Austro, coincide con esto. Explica que en Cuenca, los proveedores de materia prima para esponjas y colchones se aprovechan de la situación para guardarse la materia prima y subir los precios sin control. “Encima de eso piden que compremos TDI con poliol (componentes para producir) y si no aceptamos no tenemos para la producción diaria”.
Una esponja llamada súper verde para cojines de sillones costaba USD 35 en el 2007 y este año está en USD 51,80 sin IVA.
Otro ejemplo: hasta diciembre del 2007, el kilo de TDI estaba en USD 5,80, ahora se compra en USD 6,94, explica Correa.
Si los componentes suben, los colchones nacionales también. En el 2007, un colchón de dos plazas estaba en USD 70 u USD 80, ahora está en USD 180.
Pero esta subida también se evidencia en los colchones importados. Uno de dos plazas Paraíso subió USD 30, en promedio.
El costo de las refrigeradoras y los hornos microondas fue otro de los factores que incidió en la inflación. La mayoría de artículos de línea blanca han tenido dos aumentos desde el año anterior.
Mario Racines, empleado del almacén Salvador Pacheco de Cuenca dice que el alza en las refrigeradoras se relaciona con los aranceles y el aumento salarial de USD 30. Otra causa que encarece a los productos es el costo de los fletes para la distribución. Por las lluvias y el mal estado de las vías, los viajes son más largos y se gasta más en gasolina y reparaciones.


