:: Casino contara con 500 tragamonedas

Un hito en la historia de las casas de juego de azar marcará en Guayaquil la instalación de 20 mesas de juego y 500 máquinas tragamonedas. Los juegos funcionarán en el nuevo local que se construye detrás del teatro Imax del malecón Simón Bolívar.
Al interior de la edificación que se levanta a nivel del parqueo, los clientes no solo que podrán apostar, sino también observar vídeos musicales, partidos de fútbol o competencias automovilísticas a través de veinte pantallas gigantes.
En la actualidad, uno de los casinos que funciona en las calles Nueve de Octubre y García Moreno -con categoría de lujo, en la que se incluirá también el Gran Casino Guayaquil- cuenta con 83 máquinas tragamonedas y nueve mesas de juego.
En los establecimientos de diversión catalogados por el Ministerio de Turismo con categoría primera, existen alrededor de 200 máquinas en cada local; mientras que los registrados en segundo y tercer nivel no supera las cien. En ellos no hay mesas de juego.
Louis Hanna, gerente general del Hotel Ramada, sitio en el cual funciona otro de los casinos de lujo, calificó como positiva la apertura de un nuevo centro de diversión, el que se convertirá en generador directo e indirecto de empleo, del que se beneficiarán cientos de personas.
“Ese será un gran centro de producción de trabajo”, refirió el hotelero, quien no teme a la competencia.
Hanna mencionó, además, que “a pesar de haber sido satanizado este tema en varios sectores de la sociedad guayaquileña, el proyecto del Gran Casino Guayaquil que se edifica en el Malecón, requiere de impulso inmediato, por el mismo hecho de ser turístico”.
Pero lo que para unos es una ventaja y un hecho resaltable, para otros se convierte en un mayor riesgo para los guayaquileños.
Los representantes del Foro Democrático Guayaquil, por ejemplo, afirman que además de afectar a la ecología, se quita espacio al “disfrute de los guayaquileños en las áreas de uso público”.
Para el sociólogo Jaime Gallardo, “un mayor número de máquinas y el hecho de que existan instalaciones de primera va a despertar la curiosidad de la ciudadanía, llevándola de forma inconsciente a generar un gusto por el juego”.
La capacidad aproximada del casino será de mil personas, quienes ingresarán tanto por el área de parqueo así como por el sector aledaño al patio de comidas, de acuerdo con lo que establece el diseño.
Quienes transitan por el malecón, se detienen a diario a observar el área en construcción. Uno de ellos fue Luis Rivera, un estudiante universitario que junto a sus amigos debatía sobre la importancia de la obra. A pocos metros del lugar, Delia León, otra transeúnte, escudriñaba cada movimiento ejecutado por los obreros; mientras que María Delia, su hija de ocho años, jugaba alegre por el sector.
En el Gran Casino Guayaquil, donde trabajarán 250 personas, habrá algo más que una sala de juegos. Sus planificadores citan la construcción de un gran escenario para espectáculos musicales en vivo; o en su defecto, desfiles de modas. Sus diseñadores citan a la sala vip del casino como una de las áreas de mayor prestigio. Será un sitio donde no solo habrá invitados especiales, sino que también se desarrollarán torneos internacionales de mesa.
Una vez que el casino entre en funcionamiento, la actividad diaria se incrementará en el malecón Simón Bolívar, especialmente en el sector norte.
Sin embargo, la Fundación Malecón 2000 no determina hasta el momento si incrementará o no el número de guardias y controles de seguridad. Voceros consultados insistieron en que serán ellos los que establezcan las normas de seguridad. (HRB)
Plantón en el Malecón, hoy
La esquina de Malecón y Loja es el sitio donde hoy, a las 09:00, se concentrarán los representantes de Foro Democrático Guayaquil, quienes protestarán con un plantón a la decisión de la Fundación Malecón 2000 de entregar a una empresa privada las riberas del río Guayas para la construcción de un casino.
Justifican su convocatoria tomando en cuenta que el Malecón es un espacio para la recreación familiar, donde consideran que no deben existir instalaciones con juegos de azar.
“No podemos permitir que a las riberas del río Guayas se las siga agrediendo con la construcción de instalaciones que no aportan al desarrollo humano de los habitantes de Guayaquil. El ecosistema de la desembocadura de los ríos Daule y Babahoyo está afectado por las diversas actividades urbanas; la construcción de esas instalaciones es una agresión más”, dicen.
>> el diseñador del proyecto
Diseño va acorde al progreso de la urbe
La nueva concepción tanto en su edificación así como en el diseño del Gran Casino Guayaquil que se construye detrás del teatro Imax del Malecón Simón Bolívar, van de la mano con el desarrollo urbanístico que registra la ciudad, así lo afirmó Javier Roditti Franco, en representación de la empresa Roditti & Randiche, encargada del diseño del proyecto.
Roditti aseguró que para la ejecución de la obra se consideraron elementos arquitectónicos que posee el malecón.
A su criterio, esto permitirá renovar el concepto visual de este tipo de centros de diversión; sitios que en la actualidad funcionan en la parte baja o subterránea de los hoteles que existen en Guayaquil.
Roditti afirmó que obras como los malecones (Simón Bolívar y del Salado), la terminal terrestre, el aeropuerto y la Metrovía han presionado para la búsqueda de nuevas soluciones, tanto en el diseño así como en los acabados.
“Estos cambios permitirán, incluso, que la ciudadanía recree su vista de manera gratuita”, aseveró en alusión al moderno sistema de iluminación que se instalará tanto en la parte interna como en la externa del local.
Roditti refirió que el sistema de iluminación será de tipo lex, algo similar a las luces de neón que no solamente cambian de colores; sino que también se hacen intermitentes con tonos en degradado.
Explicó que ese sistema se podrá programar de acuerdo con la hora y con el estado de ánimo que exista en el recinto de diversión. “En todo caso, la ciudad avanza y nosotros debemos estar listos para el cambio”, dijo.
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