:: Los animales van al psicologo
Perros que se deprimen, elefantes que visitan a sus difuntos, crust�ceos que se divierten. Los animales se asemejan a las personas en muchos aspectos y la Ciencia investiga c�mo y por qu� la evoluci�n ha llevado a ciertas especies a un desarrollo cognitivo y psicol�gico inusual desde el punto de vista humano.
Desde hace tiempo, los especialistas en comportamiento animal conocen y estudian los casos de loros que hablan, cuervos que construyen herramientas, paquidermos que se saludan y monos "bonobos" que practican el sexo cara a cara con fines sociales adem�s de para reproducirse.
Muchos primates utilizan piedras para romper nueces y otros animales demuestran capacidades de solucionar problemas.
Los seres humanos no somos los �nicos seres vivos sobre la Tierra que utilizamos y fabricamos herramientas y nos comunicamos.
Los animales sienten y padecen, se alegran y sufren...
Ahora se est� descubriendo que muchos otros animales -tanto las mascotas y el ganado, como aquellos que viven en estado salvaje, ajenos al contacto con el "homo sappiens"- tambi�n sienten y padecen, se alegran y sufren, y experimentan emociones y conflictos psicol�gicos dignos de ser tratados por un psiquiatra.
Seg�n el doctor Marc Bekoff, bi�logo de la Universidad de Colorado, EE.UU., y una de las mayores autoridades mundiales en conducta animal, "los perros han evolucionado de los lobos y ven a su guardi�n como parte de su manada, y creen que tienen que colaborar y hacer las cosas en com�n como har�an los lobos".
Incluso pueden tener depresiones, porque ellos lo dan todo y tienen expectativas: "Si se los abandona, se les hunde el mundo, se rompen sus c�digos, se sienten confusos y deprimidos. Ese comportamiento se ha estudiado en perros, en gatos y en chimpanc�s. Todos ellos pueden llegar a morir de pena".
Seg�n el et�logo, los animales "tienen una vida sentimental muy profunda. Son mucho m�s de lo que se piensa, y no deber�an estar encerrados en los zool�gicos ni se deber�a experimentar con ellos. Cuanto m�s se mete uno en sus mentes, m�s compasi�n siente hacia ellos, porque ve los sentimientos en estado puro: no tienen dobleces".
Para Bekoff, que lleva 40 a�os estudiando el comportamiento social de los animales y se interesa cada vez m�s por sus sentimientos, los integrantes de la fauna tienen un sentimiento moral y en ciertas situaciones saben lo que deber�an hacer y lo que no.
"Cuando juegan, sean perros, gatos, osos, lobos o rapaces, se comunican que van a jugar y pueden simular que se atacan, matan o reproducen, pero lo hacen como juego. Nunca traicionan el juego, no atacan a un cong�nere cuando han pactado que est�n jugando", se�ala.
Risa, amor y duelo
El equipo de Bekoff ha grabado distintos grupos de animales durante largos periodos y tambi�n ha observado comportamientos de compasi�n, perd�n, capacidad de disculparse, empat�a, muy semejantes a los de los humanos.
Se han efectuado estudios neurol�gicos en los que se observa que a los perros se les activa la misma zona cerebral que a los humanos cuando r�en: "lo expresan con un jadeo y su risa es tan contagiosa como la humana: cuando un perro jadea, los de alrededor tambi�n lo hacen".
Los animales tambi�n se enamoran, como demuestran los estudios en zorros, en los que se observa c�mo una pareja duerme entrelazada, viajan juntos, comen juntos y se tratan con mucho mimo. Tambi�n echan de menos al que se va o se muere. Se ha estudiado en perros, en elefantes y en ratas. Cuando huelen que un miembro de su grupo familiar ha muerto, muestran comportamientos de duelo.
La leyenda dice que los elefantes van a visitar a sus difuntos al cementerio, y los estudios confirman que hay algo especial en la relaci�n que los paquidermos mantienen con sus muertos. Son capaces de reconocer los restos de sus semejantes, seg�n un estudio efectuado en el parque nacional de Amboseli, en Kenia, por investigadores de la universidad de Sussex, en Gran Breta�a.
Los experimentos han demostrado que cuando los elefantes se encuentran con diferentes restos de animales se centran en los de su especie, "los localizan, los rodean, los mueven con la trompa y las patas, los huelen y muestran cierto nerviosismo", seg�n la psic�loga Karen McComb, que ha dirigido la investigaci�n.
Animales muy humanos
Tambi�n muestran un fuerte inter�s por los esqueletos de otros elefantes muertos, en especial por el marfil, e interact�an con ellos a�os despu�s de que hayan fallecido. Una serie de comportamientos que hasta ahora s�lo se hab�an observado en los seres humanos.
De acuerdo al investigador brit�nico Jonathan Balcombe, que integra el Comit� de M�dicos para la Medicina Responsable, "animales de las m�s diversas especies no s�lo son capaces de enamorarse, sino tambi�n de tener sexo s�lo por placer, emprender en�rgicas persecuciones s�lo por diversi�n, y hasta drogarse, para pasarla bien".
Balcombe ofrece muchos ejemplos de comportamientos animales que expresan emociones muy humanas, y afirma que son m�s parecidos a las personas de lo que se piensa.
Este experto afirma que incluso los crust�ceos y los insectos son capaces de pasarlo bien, y que el reno come hongos alucin�genos por la diversi�n del "viaje" que le producen. Tambi�n ha documentado c�mo peces, aves de corral e invertebrados son sensibles al tacto y evitan situaciones dolorosas, en tanto que los primates y felinos anhelan el contacto f�sico con otros.
El doctor Balcombe ha dirigido un estudio, que alerta sobre la forma en que los experimentos con animales les provocan una severa reacci�n de estr�s: "se aterrorizan cuando les sacan sangre, los alimentan a trav�s de una sonda o les ponen v�as hasta el est�mago". Incluso en situaciones en las que no se realizan intervenciones dentro de su cuerpo, sufren al ser manipulados en el laboratorio.


