:: Tu mascota o yo
En qu� circunstancias se justifica que los animales ocupen el primer lugar en una familia?
Tener un animalito en casa se convierte en una gran responsabilidad. �nicamente es necesario recordar que si bien es considerado como un miembro m�s de la familia deben existir ciertos l�mites en cuanto a lo que le est� permitido realizar dentro y fuera del hogar.
Raquel tiene 40 a�os. Est� casada desde hace 20, tiene dos hijos mayores de edad, un matrimonio estable, un esposo pendiente de su familia... y un hermoso perro. Sobre todo, un maravilloso, fiel e intocable perro.
Todo ser�a perfecto en su hogar si el padre de Raquel, de 75 a�os, no se empe�ara a visitarla los domingos por aquello de que �extra�a a su hija� e insiste en que como es el padre tiene derecho a verla.
Pero hay un detalle que impide la realizaci�n de este gesto de amor paterno. Mauro. No es precisamente el nombre del yerno, sino el de la mascota de la familia, un hermoso labrador �intocable� de un a�o que se ha convertido en el engre�do del hogar, una situaci�n que disgusta al padre de Raquel, quien se ha �ensa�ado� con la mascota por el solo hecho de que su hija le permite al animal lo siguiente:
* Recostarse donde �l quiera. Y ese sitio puede ser desde el centro de la sala hasta el sof� principal.
* Masticar los muebles, entre ellos, el preferido del abuelo, es decir, del padre de Raquel.
* Recibir comida de la mesa. Si Mauro se acerca al comedor para pedir comida, hay que d�rsela...
* Y el cuidado del animal est� por encima de todo. Es decir, debe tener siempre su comida, sus medicinas, sus juguetes, aunque esto signifique recortar el presupuesto de la familia para otras necesidades b�sicas de la casa.
Todo esto es lo que tiene cansado al padre de Raquel, por lo que ha optado por no visitar m�s a su hija... al menos, por ahora.
Un drama similar, pero esta vez del tipo �tri�ngulo amoroso� lo vive Andrea. Ella est� saliendo con su novio Ricardo desde hace seis meses, pero los dos �ltimos han sido �insoportables� por la presencia de una �perra pulgosa�, como la denomina a Sasha, una coker color miel de siete meses, propiedad de su novio.
Ricardo est� tan encari�ado con Sasha que cada vez que sale con su novia la lleva con �l. �Lo peor de todo es que cuando estamos en el carro la perra tiene que ir conmigo adelante, del lado de la ventana, y debo sentarla en mis piernas. A m� me pesa y de paso huele mal... �No la soporto!�. Es el grito desesperado de Rafaela, quien no sabe hasta cu�ndo va a soportar esta situaci�n, porque ya le ha manifestado su malestar a Ricardo. Pero �l opina que ella es �injusta� con el pobre animalito.
Si le parecen exageradas estas historias, se equivoca. Son reales, como tambi�n lo es el hecho de que muchos propietarios de mascotas se olvidan de que en un hogar siempre hay que compartir con los otros miembros de la familia.
As� lo cree el m�dico veterinario Lenin S�nchez, quien aconseja diferenciar las situaciones y sobre todo no competir entre seres humanos y animales. �Son dos sentimientos diferentes y es lo que deben entender todos los involucrados en el problema�, indica.
Pero el galeno tambi�n es humano y confiesa involucrarse con sus �pacientes� cuando debe atenderlos por tiempos prolongados. �Algunos animalitos se ganan el cari�o de las personas y de sus propietarios sobre todo. Me ha tocado ver escenas desgarradoras cuando se enteran de que alguno de ellos ha fallecido, a�n conociendo que el ciclo de vida de la mayor�a de las mascotas es corto�, indica.
A pesar de todo, el Dr. S�nchez recomienda a los propietarios de animales compartir el amor entre las mascotas y los seres queridos, aunque algunas circunstancias personales suelen conducir a otra situaci�n. �Algunas mujeres mayores, que no han formado familia, se encari�an mucho con su mascota. Para ellas se vuelve algo as� como el compa�ero de su vida...�.
�Es normal?
No hay que ser especialista para darse cuenta de que cuando los l�mites rebasan lo apropiado para una sana convivencia es necesario poner un alto a cualquier situaci�n. Le pese a quien le pese. Lo m�s importante es mantener el equilibrio mental y la armon�a familiar.
Y como dice el psic�logo cl�nico Samuel Merlano, siempre habr� uno o varios miembros en la familia que tendr�n un fuerte deseo de tener mascotas, y de hecho, dicha presencia ser� de sumo placer.
Pero es necesario recordar que no todos los miembros de una casa tienen fascinaci�n de convivir con animales y esto se da por diversas razones: traumas del pasado, como el ataque de un animal; por alergias (en cuyo caso es justificado el evitarlas), o porque sencillamente no les place estar cerca de ellas.
Como principio de convivencia elemental, quienes tienen animales en casa deben estar conscientes de que al ser propietarios de ellos est�n en la obligaci�n de ocuparse de sus cuidados, limpieza, medicinas, etc�tera. Y justamente este tambi�n es otro episodio que suele causar malestar en una familia: cuando el propietario de una mascota no se hace cargo de ella, sino que solo se acerca al animal �cuando est� limpio� y alimentado... �qui�n se ha encargado? Cualquier persona menos el o la due�a.
Querer a una mascota y velar porque est� bien es correcto, l�gicamente. El punto en discusi�n es no caer en fanatismos absurdos que da�en las relaciones humanas. �El hecho de que una persona quiera a su mascota no deber�a perturbar la armon�a familiar o peor a�n descuidar la relaci�n de pareja. Esto jam�s debe ocurrir.
�Existe un principio espiritual y �tico que dice: �No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti�. Como salud mental, las personas que tienen mascotas deben cuidarse de no caer en la dependencia afectiva total hacia el animal. Cuando ocurre esto, muchos llegan a sufrir fuertes depresiones y crisis personales por no estar preparados para la muerte del que consideran su ser m�s querido�, se�ala el psic�logo Merlano.
Como recomendaci�n final: si usted desea tener un animalito, t�ngalo, pero cu�dese de los apegos y no se olvide de las personas m�s importantes de su vida como son sus hijos, la pareja, los familiares y amigos.
Recordemos la frase c�lebre del sabio Salom�n: debajo del sol hay tiempo para todo. Por tal raz�n, ded�quele un tiempo a su mascota y tambi�n a sus seres queridos, aquellos que lo cuidan, que lo aconsejan, le corrigen, es decir, a aquellos que vivir�n m�s tiempo con usted...
Discipline al animalito
Los entrevistados coinciden en que es necesario disciplinar al animal que vive en casa. Cada quien en el sitio que le corresponda. Si quiere que el perro, por ejemplo, no haga sus necesidades dentro de la casa, s�quelo a pasear para que lo pueda hacer.
Si usted percibe malestar en alg�n miembro de la familia por la presencia de la mascota y observa que esta tiene un mal comportamiento, corr�jala. Recuerde que hacerlo es parte importante del verdadero amor.
No ignore a su animalito. "Muchas mascotas son relegadas dentro de casa. Esta es la otra cara de la moneda que tampoco se debe permitir", aconseja el Dr. S�nchez.


